Síndrome de Alienación Parental, una mentira enquistada en la justicia argentina

Buenos Aires, 28 mayo14.- Primero decían: «mentiras de niño» y, como eso no les fue suficiente, lo reforzaron con «repite lo que la madre le enseña». Son algunas de las falacias que ayudaron a enquistar el perverso e inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP) en la justicia.
El SAP es aplicado en casos de divorcios contenciosos y en litigio por las tenencias de los hijos e hijas, en que obligan a los menores a revincularse con sus progenitores denunciados por sus exparejas por incesto, abusos y/o violencia contra la mujer, sus hijos e hijas.
Esta teoría no solo apunta a la vinculación forzada, sino también a la pérdida de la custodia de las madres.
Más que una teoría es una ideología perversa inventada en 1985 por el médico estadounidense Richard A. Gardner, quien lo describió como un «un lavado de cerebro» realizado, generalmente, por la madre, para lograr poner al hijo en contra de su padre. Según Gardner, «el grado de alineación» es tan extremo que incluso niñas y niños pueden llegar a creer que fueron abusados sexualmente por su padre.
La teoría de Gardner fue desestimada por diferentes asociaciones médicas y psiquiátricas, como la Asociación Americana de Psicología y la Organización Mundial de la Salud.
El recurso primigenio del supuesto Síndrome de Alienación Parental (sSAP/expertas recomiendan esta denominación) ante los casos de abusos fue argumentar que «los chicos mienten», pero los avances de diversas ciencias sociales pudieron demostrar que ellos no pueden mentir sobre experiencias sexuales que nunca han vivido: Entonces, el sSAP y sus seguidores apuntaron contra las madres, señalando que eran proveedoras de argumentos para construir falacias de abusos, enmarcándolas con esto en los límites de la manipulación y la locura.
Gardner propuso la «Terapia de las amenazas» para «curar» al niño/a de esa alienación, según refiere la investigación «El Supuesto Síndrome de Alienación Parental (sSAP) Estudio comparado sobre su utilización y las consecuencias negativas en menores y mujeres», realizada por la psicóloga Sonia Vaccaro.
Esa «terapia» consiste en cambiar inmediatamente la custodia del menor, mediante orden judicial, entregarlo al padre e impedir todo contacto con su madre. La investigación señala, también, que Gardner era «un médico declaradamente propedofílico, que consideraba la pedofilia como una orientación sexual más.
Para el juez federal de la ciudad de La Plata, Carlos Rozanski, se trata del «fenómeno más violento en lo que a género y edad respecta», porque se utiliza en contra de la mujer y de los menores.
Rozanski intervino el pasado 12 de mayo en la Cámara de Diputados de la Nación, durante la Jornada Abuso Sexual Infantil: Falso Síndrome de Alienación Parental, Violencia Institucional y Derechos Vulnerados, que contó con diputadas y diputados de un variado arco político y especialistas en el tema.
De acuerdo con el magistrado, el sSAP promueve y fortalece la impunidad fuertemente. «Es una forma muy fácil de resolver el abuso, porque si un juez parte de la idea de que se trató de un lavado de cerebro a un menor, es porque piensa que el problema (el abuso) no existió», señaló.
El juez Rozanski, quien ha transitado un largo camino en defensa de los derechos de la niñez, remarcó enfático que, para implementar el sSAP, se necesita de una «ideología misógina, porque se desoye al niño, la niña y la madre y se oye al acusado», precisó.
«A ellas se les margina, se les acusa, se le multa y, encima, se entrega al niño a su abusador. Esa identificación que hay en el sistema (judicial) con los abusadores es una de las trabas más graves», expresó. El sistema judicial comprende a policías, fiscales, jueces, trabajadores sociales, pero la gran mayoría mira a las vivencias de las madres y víctimas como nefastas mentiras.
Esos actores tienen «la obligación de descartar la teoría perversa. El juez que aplica el SAP es ignorante o es perverso», afirmó Rozanski. Se podría partir de la ingenuidad y trazar la hipótesis de que la justicia ignora que esta es una estrategia siniestra y que no posee sustento científico.
La secretaria general de la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas, la abogada Norma Chiapparrone, señaló a SEMlac que la aplicación del sSAP es un tema ideológico, lo que se denomina el neomachismo.
«Es este estadio en el que aún después de tener todas las leyes y convenciones a favor de las mujeres y de la niñez, se encuentran intersticios para seguir generando violencia contra la mujer; y tortura para niñas y niños».
La jurista señaló que, contrariamente a lo que impera en el imaginario social, los abusos intrafamiliares no se dan en los estamentos de menores recursos.
«Los casos paradigmáticos resultan notoriamente impulsados por violentos y abusadores sexuales de gran poder económico, con relaciones en distintos ámbitos de poder. Y esto no es todo: las organizaciones se ayudan entre sí y los que tienen más poder económico ayudan a los menos pudientes», indicó.
Un caso paradigmático
Andrea Karina Vázquez es un caso testigo del SAP en Argentina. Ella denunció a su marido por abuso y maltrato, pero en octubre de 2012 el tribunal ordenó un allanamiento a su domicilio.
Violentaron su casa y se llevaron forzadamente a sus hijos de tres, 10 y 11 años. Antes de que su progenitor se apoderara de ellos, hubo gritos, llantos y las súplicas de los tres que imploraban por quedarse con su madre.
Los jueces que ordenaron esta acción, le prohibieron a Andrea el acercamiento a sus hijos a una distancia de 500 metros. Lo llamativo del caso es que no hay ninguna denuncia en su contra sobre su rol como madre.
«Pude ver a mis hijos en contadas ocasiones» dijo Andrea y, a pesar de tanta injusticia, ella estima que su caso «marcó un camino», pues llena de esperanzas a más de 40 víctimas que fueron abusadas por los tres jueces del ex Tribunal de Familia de Lomas de Zamora: Enrique Quiroga, María Silvia Villeverde y Roxana del Río.
«Esos magistrados hoy enfrentan seis pedidos de jury de enjuiciamiento. Los jueces no son intocables», remarcó.
EL SAP
El supuesto SAP también es implementado en diversos países: Chile, Brasil, Italia, Paraguay, España, Australia y México, entre otros.
En Argentina, la Cámara de Diputados presentó su rechazo en un proyecto de ley al SAP y su terapia, como trastorno a ser diagnosticado en procesos judiciales de familia. El proyecto manifiesta su preocupación por «el uso de estas técnicas en el ámbito judicial, al posibilitar establecer la revinculación con un padre abusador y la reversión de la tenencia en caso de negativa».
El 9 de mayo, en México, se aprobó un decreto que activó el malestar del activismo regional. El decreto adiciona al Código Civil del Distrito Federal el SAP y refiere: «se comete violencia familiar cuando alguno de sus integrantes transforme la conciencia de un menor de edad con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con uno de sus progenitores».
Y continúa: «Esta conducta se denomina alienación parental cuando es realizada por uno de los padres, quien por este motivo sería suspendido de la patria potestad del hijo y, en consecuencia, del régimen de visitas y convivencias que, en su caso, tenga
AmecoPress.

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